El estudio analiza hasta qué punto las personas con trastornos psiquiátricos tienden a formar pareja con otras que presentan problemas similares y qué consecuencias puede tener este fenómeno sobre la frecuencia y la transmisión familiar de estas enfermedades. Para ello se utilizaron registros nacionales de Dinamarca, incluyendo más de 4,2 millones de personas, 549.541 parejas parentales y 822.209 hijos.

Los resultados mostraron una clara similitud entre los miembros de las parejas para los trastornos psiquiátricos, tanto para el mismo diagnóstico como entre diagnósticos diferentes. La correlación global fue de 0,28, siendo especialmente elevada para la esquizofrenia (0,38) y menor para la anorexia (0,11). Las asociaciones entre distintos trastornos también fueron frecuentes. En cambio, la semejanza entre parejas para enfermedades somáticas fue mucho más débil y estuvo explicada en gran medida por la coexistencia de trastornos psiquiátricos.

Las simulaciones mostraron además que este patrón de apareamiento no aleatorio incrementó la prevalencia y la heredabilidad familiar de cualquier trastorno psiquiátrico en un 1,8 % y un 12,5 %, respectivamente. Los autores concluyen que la formación no aleatoria de parejas contribuye a concentrar el riesgo psiquiátrico en determinadas familias y puede influir de forma relevante en la distribución de los trastornos mentales en la población. (JAMA Network)