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El artículo reflexiona sobre el sufrimiento silencioso que viven muchos profesionales sanitarios tras cometer un error asistencial. A partir del testimonio del neurocirujano Henry Marsh, el autor describe cómo la culpa, la soledad y el miedo al juicio acompañan a médicos y enfermeros después de un evento adverso. Este fenómeno recibe el nombre de “segundas víctimas”, un concepto desarrollado por Albert Wu para explicar que el daño no solo afecta al paciente, sino también al profesional implicado. El texto señala que durante años la sanidad ha mantenido una cultura de perfección donde el error se vive como un fracaso personal. Eso favorece el aislamiento, la medicina defensiva y el silencio dentro de las organizaciones. Además, muchos profesionales desarrollan ansiedad, insomnio o pérdida de confianza en sí mismos. El autor defiende que apoyar emocionalmente a estos trabajadores no significa minimizar el daño causado al paciente, sino mejorar la seguridad clínica. Por ello, destaca la importancia de crear programas institucionales de apoyo y fomentar una cultura más humana y justa dentro de los hospitales. ( redaccionmedica.com )

El artículo reflexiona sobre el creciente poder de las grandes revistas médicas internacionales, como The BMJ, The Lancet y The New England Journal of Medicine, dentro de la medicina actual. Según el autor, estas publicaciones han dejado de limitarse a interpretar la evidencia científica para convertirse en actores que intentan influir directamente en las prioridades sanitarias, las políticas públicas e incluso los valores de la profesión médica. El texto explica que cada revista ejerce ese poder de forma distinta: unas adoptan un papel más crítico y político, otras buscan liderar debates globales sobre desigualdad, clima o vacunas, y otras orientan la práctica clínica validando determinadas innovaciones. Sin embargo, el autor advierte de que esta influencia puede desplazar el papel de las organizaciones profesionales y deontológicas. Por ello, defiende que la ética médica y la dirección de la profesión no deben depender únicamente de editoriales científicos, sino también de instituciones representativas de los médicos, capaces de garantizar legitimidad, responsabilidad y valores compartidos. ( redaccionmedica.com )

El artículo analiza el creciente uso de la ketamina como tratamiento para la depresión, especialmente en casos resistentes a los antidepresivos tradicionales, y plantea si su expansión clínica está ocurriendo más rápido que la solidez de la evidencia científica disponible. Se recuerda que la ketamina ha sido presentada como una opción revolucionaria por su rapidez de acción, ya que algunos pacientes mejoran en pocas horas o días, algo poco habitual en psiquiatría. Sin embargo, varios expertos advierten que muchos estudios son pequeños, de corta duración y con limitaciones metodológicas. El texto explica que aún existen dudas importantes sobre cuánto duran realmente los beneficios, qué pacientes responden mejor y cuáles pueden ser los riesgos a largo plazo. También preocupa el posible desarrollo de tolerancia, dependencia o problemas cognitivos con tratamientos repetidos. Algunos investigadores consideran que el entusiasmo comercial y mediático ha adelantado a la prudencia científica, favoreciendo la apertura rápida de clínicas privadas y el uso extendido del tratamiento antes de disponer de datos más robustos. Aun así, otros especialistas defienden que la ketamina representa una oportunidad valiosa para pacientes con depresión grave y riesgo suicida, especialmente cuando otras terapias han fracasado. El artículo concluye que probablemente la ketamina tenga un papel importante en psiquiatría, pero insiste en la necesidad de más estudios rigurosos y seguimiento prolongado antes de considerarla una solución plenamente consolidada. ( Medscape )

El artículo analiza cómo muchas pruebas utilizadas para medir inteligencia, competitividad y conocimientos financieros pueden estar sesgadas porque ignoran un elemento clave: la confianza que tiene cada persona en sus propias respuestas. Los autores sostienen que las evaluaciones tradicionales suelen limitarse a contar respuestas correctas o incorrectas, sin tener en cuenta cuánto cree el participante en lo que responde. Para estudiar este problema, los investigadores incorporaron medidas de confianza y recompensas económicas que incentivaban respuestas sinceras. Al hacerlo, encontraron resultados muy distintos a los que suele mostrar la literatura clásica sobre diferencias de género. Según sus datos, muchas mujeres tienden a infravalorar su rendimiento pese a responder correctamente, mientras que algunos hombres muestran una confianza superior a la precisión real de sus respuestas. El trabajo concluye que los métodos habituales pueden haber interpretado erróneamente las diferencias entre hombres y mujeres durante décadas. Cuando se tiene en cuenta la relación entre exactitud y confianza, las mujeres aparecen como igual o incluso más competentes en varias áreas, incluyendo inteligencia y alfabetización financiera. Los autores defienden que medir correctamente la confianza es esencial para comprender mejor cómo las personas toman decisiones y afrontan situaciones competitivas. ( Journal of Political Economy ). Comentado en PsyPost

El artículo evalúa el impacto de la estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS) aplicada sobre la corteza orbitofrontal en pacientes con un primer episodio de esquizofrenia. El trabajo parte de la evidencia de que las alteraciones cognitivas constituyen un componente central de la enfermedad desde sus fases iniciales, afectando funciones ejecutivas, atención, memoria de trabajo y procesamiento emocional. Estas disfunciones se asocian con un peor pronóstico funcional y una menor adaptación psicosocial. Los autores investigaron si la neuromodulación de la corteza orbitofrontal podía inducir cambios beneficiosos sobre dichos déficits cognitivos. Los resultados mostraron mejorías significativas en determinados dominios cognitivos (memoria visuoespacial) tras la intervención con rTMS, así como una reducción parcial de síntomas clínicos relacionados con la esquizofrenia. La corteza orbitofrontal desempeña un papel relevante en la regulación emocional, la toma de decisiones y la integración de recompensas y castigos, funciones frecuentemente alteradas en estos pacientes. El estudio plantea que la rTMS podría favorecer procesos de neuroplasticidad y modular circuitos frontoestriatales implicados en la fisiopatología de la esquizofrenia. Los autores destacan la importancia de intervenir precozmente durante el primer episodio psicótico, etapa en la que el cerebro mantiene una mayor capacidad de reorganización funcional. No obstante, subrayan que son necesarios estudios con muestras más amplias y seguimientos longitudinales para confirmar la estabilidad clínica y cognitiva de los efectos observados.

En comparación con otras formas de intervención en salud mental en línea, los programas implementados a través de aplicaciones de redes sociales pueden requerir menos capacitación y ser más aceptables y accesibles para diversas poblaciones. Durante y después de la pandemia, tanto el número de usuarios de redes sociales como la prevalencia de intervenciones de salud mental basadas en redes sociales aumentaron significativamente. Sin embargo, hasta donde saben los autores, ningún metaanálisis se ha centrado hasta ahora en intervenciones rigurosas de salud mental basadas en redes sociales para la población general. Este metaanálisis sintetizó los hallazgos de ensayos controlados aleatorios (ECA) para comprender si los ECA sobre salud mental basados en redes sociales funcionan como se espera para reducir los problemas de salud mental. Los resultados revelaron que estas intervenciones conducen a reducciones moderadas a altas en los síntomas de estrés y a reducciones bajas a moderadas en la gravedad de los síntomas de depresión y ansiedad. Las intervenciones fueron más efectivas cuando más del 70 % de los participantes eran mujeres, cuando los programas eran guiados por personas, tenían una orientación social y cuando los efectos se compararon con los de grupos que recibieron la atención habitual. El artículo se publicó en el Journal of Medical Internet Research . Comentado en Pyspost.

El cannabidiol (CBD) es un cannabinoide que se encuentra de forma natural en Cannabis sativa y que recientemente se ha estudiado como una nueva opción terapéutica para la esquizofrenia y trastornos relacionados. El CBD es un agonista parcial de los receptores de dopamina D2, lo que puede contribuir a sus efectos antipsicóticos en dosis altas (800–1000 mg/día) combinado con su actividad agonista parcial de los receptores 5HT1A, compartida con los antipsicóticos de tercera generación (aripiprazol, brexpiprazol), que también puede explicar los efectos ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos del CBD. Esta revisión sistemática y metaanálisis evalúa la eficacia del CBD como terapia complementaria para los síntomas positivos y negativos en los trastornos del espectro de la esquizofrenia. Los resultados mostraron que el CBD produjo una mejoría estadísticamente significativa, aunque pequeña, en los síntomas generales y en los síntomas positivos, como delirios o alucinaciones. También hubo cierta mejoría en los síntomas psicopatológicos generales evaluados por la escala PANSS. Sin embargo, el CBD no mostró beneficios claros sobre los síntomas negativos, como la apatía, el aislamiento social o la falta de motivación. Además, las tasas de abandono del tratamiento fueron similares entre quienes recibieron CBD y quienes tomaron placebo, lo que sugiere una buena tolerancia. El trabajo destaca que el CBD podría actuar sobre sistemas biológicos relacionados con la dopamina y el sistema endocannabinoide, sin producir los efectos psicóticos asociados al THC. Aun así, los autores advierten que el número de estudios todavía es pequeño y que existen limitaciones metodológicas importantes, como diferencias en dosis y duración de los tratamientos. Por ello, consideran que el CBD es una opción prometedora, pero todavía experimental, que necesita investigaciones más amplias y rigurosas antes de recomendarse de forma generalizada en esquizofrenia. (Springer)

Cuando las personas están en peligro, especialmente en riesgo de suicidio, las soluciones ás simples pueden salvar más vidas. El artículo describe cómo, durante años, los sistemas de ayuda para la prevención del suicidio fueron complejos, difíciles de recordar o de usar en momentos de crisis. En esas circunstancias, cualquier obstáculo —aunque sea pequeño— puede impedir que alguien pida ayuda. El artículo pone de ejemplo cómo la simplificación de una línea telefónica de crisis para prevención del suicidio en un número corto (de 3 cifras) y fácil de recordar (988), acompañado de más recursos y mejor organización, ha permitido que más personas accedieran rápidamente al apoyo que necesitaban. Con el tiempo, se observó una disminución significativa en las muertes por suicidio, especialmente entre jóvenes, lo que sugiere que la accesibilidad inmediata es clave. [ news.harvard.edu ] En salud pública, la eficacia no siempre depende de soluciones complejas o innovaciones sofisticadas, sino de eliminar barreras. Hacer que la ayuda sea visible, directa y fácil puede marcar la diferencia entre actuar o no hacerlo en un momento crítico. En definitiva, el autor concluye que simplificar el acceso a la ayuda no solo mejora los sistemas, sino que literalmente puede significar la vida para muchas personas.

El artículo describe cómo, tras superar la infección aguda por COVID‑19, muchas personas continúan un recorrido inesperado marcado por síntomas persistentes que afectan al cerebro y la mente. Este cuadro, conocido como COVID prolongado, puede aparecer semanas después y mantenerse durante meses, incluso en pacientes que tuvieron formas leves de la enfermedad. [merckmanuals.com] A lo largo del tiempo, los pacientes relatan una constelación de síntomas neuropsiquiátricos que suele incluir fatiga intensa, dolor de cabeza, trastornos del sueño, disfunción autonómica y dificultades cognitivas —a menudo descritas como “niebla mental”— con problemas de atención y memoria. A estos se suman con frecuencia ansiedad, depresión y estrés postraumático, que reflejan tanto el impacto biológico del virus como la experiencia vivida durante la enfermedad. [ onlinelibr....wiley.com ] Estas manifestaciones no tienen una única causa. Más bien, parecen surgir de una combinación de factores: inflamación persistente, alteraciones inmunológicas, daño vascular o efectos indirectos de la enfermedad grave y la hospitalización. [ merckmanuals.com ] En este escenario, el artículo subraya la importancia de un enfoque clínico integral. No existe un tratamiento específico, por lo que la atención se centra en aliviar los síntomas, acompañar al paciente y adaptar la rehabilitación a cada caso. Así, el COVID prolongado se presenta como una condición compleja y variable, donde la recuperación no es lineal y exige comprender al paciente más allá de la fase aguda de la enfermedad. Si bien se requiere mayor investigación sobre los mecanismos subyacentes y los posibles tratamientos, los psiquiatras están intrínsecamente capacitados para participar en las evaluaciones de COVID persistente y brindar un tratamiento de apoyo y específico. La evaluación de las comorbilidades psiquiátricas y médicas generales, la colaboración con otras especialidades y disciplinas médicas, y la planificación integral del tratamiento siguen siendo la base del tratamiento de la COVID persistente. Ante la creciente prevalencia de la COVID persistente, es fundamental que los psiquiatras adquieran mayor familiaridad y competencia en la evaluación y el manejo de las secuelas neuropsiquiátricas de la COVID-19. (Am J Psych)

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) y el trastorno por consumo de alcohol (TCA) suelen presentarse de forma conjunta. La terapia de exposición prolongada (TEP) es un tratamiento eficaz para el TEPT, pero muestra efectos menores en pacientes con TCA concomitante. El topiramato podría ayudar a reducir el consumo de alcohol y los síntomas del TEPT. Este ensayo clínico ambulatorio, doble ciego y controlado con placebo, comparó 12 sesiones de TEP con topiramato o placebo. Resultados La terapia de exposición prolongada (TEP) combinada con topiramato se asoció con una mayor reducción de los síntomas del TEPT que la TEP combinada con placebo durante el tratamiento activo. La adición de topiramato produjo una reducción más rápida y pronunciada de los síntomas del TEPT, lo que podría ser beneficioso para los pacientes. Dado que los efectos del topiramato no se mantuvieron en el seguimiento a largo plazo, podría ser útil prolongar el tratamiento con topiramato o implementar estrategias adicionales para extender dichos efectos. El topiramato no mostró un beneficio adicional a la TEP en cuanto al porcentaje de días de consumo excesivo de alcohol ni en los resultados secundarios.



