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Estimados compañeros/as, el próximo Congreso Nacional de la SEPL se celebrará en Vitoria, la próxima semana, los días 14-16 de mayo de 2026. El enlace de contacto con la Web del congreso Vitoria 2026 es: https://psiquiatrialegal2026.com/ Animaros a venir al Congreso, un lugar de encuentro además del interés científico. ¡Nos vemos en Vitoria!

El artículo plantea que para ayudar de verdad a adolescentes y jóvenes con trastornos por consumo de sustancias es necesario cambiar la forma de acercarse a ellos; no basta con aplicar normas o diagnósticos; es necesario acercarse a ellos con una curiosidad genuina y empática. Durante mucho tiempo se han aplicado a los menores criterios pensados para adultos, pero las nuevas recomendaciones subrayan que la juventud tiene necesidades propias, ligadas a su desarrollo y a un cerebro aún inmaduro. Por eso, el tratamiento debe ser más preventivo, flexible y adaptado a cada etapa de la vida. Muchos adolescentes no se sienten comprendidos por los adultos o profesionales. Cuando perciben juicio o distancia, se alejan. Frente a esto, los autores proponen la “curiosidad empática”, una actitud que combina interés real por la experiencia del joven con una escucha sin prejuicios. No se trata solo de preguntar, sino de querer entender su historia, su contexto y lo que hay detrás del consumo. En lugar de interrogar o juzgar, el profesional debe mostrar interés genuino por entender por qué el joven consume: qué problema intenta resolver, qué alivio encuentra y qué le ocurre en su vida. Muchas veces el consumo es una forma rápida de calmar el malestar emocional o el estrés. Si el clínico invalida o moraliza, se pierde la alianza terapéutica y el joven se cierra. Los nuevos criterios clínicos para jóvenes promueven un enfoque más adaptado a su etapa de desarrollo, priorizando la prevención y el trabajo conjunto con la familia y la comunidad. ( psychiatrictimes.com ) En este modelo, la relación terapéutica es clave: cuando el joven se siente visto y respetado, aumenta su disposición a participar y cambiar. El enfoque propuesto invita a conversar desde el respeto, reconociendo que los adolescentes hacen lo que pueden con las herramientas que tienen. A partir de ahí, el profesional ofrece guía y un “mapa” de alternativas más saludables. Además, el artículo defiende un trabajo en red: familia, escuela, atención pediátrica y salud mental deben coordinarse. Todo esto requiere sistemas sostenibles y accesibles, porque sin recursos reales, las buenas ideas no llegan a quienes más las necesitan. En definitiva, el artículo defiende que conectar antes de corregir es la vía más efectiva para acompañar a los jóvenes hacia la recuperación.

El Parlamento británico ha dado luz verde a una ley considerada histórica y que busca crear la primera generación sin tabaco en el Reino Unido . La norma prohíbe la venta de cigarrillos a todas las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009, lo que significa que nunca podrán comprar tabaco legalmente a lo largo de su vida. Tras ser aprobada por la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores, la ley solo espera el asentimiento real, un trámite formal para que entre en vigor. La ley también incluye nuevas restricciones, como la prohibición de fumar en parques infantiles y cerca de escuelas y hospitales, y fuertes restricciones al vapeo, tanto en publicidad como en sabores y envases. Autoridades sanitarias y organizaciones celebran esta decisión como un gran avance en salud pública, que llega en un país donde el tabaco provoca unas 80.000 muertes al año y contribuye a una cuarta parte de los fallecimientos por cáncer.

Un juzgado de Santa Cruz de La Palma investiga a dos altos mandos de la Guardia Civil por la presunta detención ilegal de un médico en Canarias. El facultativo sostiene que fue arrestado sin orden judicial en su propia consulta, delante de pacientes, acusado de dar bajas médicas irregulares a agentes del cuerpo. Según su denuncia, todo comenzó en 2023, cuando se le señaló por supuesta falsificación de documentos. La causa se archivó en la justicia ordinaria por falta de pruebas, pero los mandos insistieron y llevaron el asunto a la justicia militar, pese a que el médico es civil, con el mismo resultado de archivo. El médico explica que emitía las bajas siguiendo informes de especialistas y que nunca recibió avisos de irregularidades sanitarias. Aun así, relata un acoso continuado, con una detención humillante, trato degradante y numerosas acusaciones falsas. Ahora, el médico ha presentado una querella en la que acusa a varios mandos de acoso y actuaciones ilegales para presionarlo y frenar la concesión de bajas a los agentes, lo que ha llevado a la Justicia a investigarlos. ( The Objective )

Estudio observacional de cohorte retrospectiva que analiza, a partir de datos de seguros de salud en Estados Unidos, la prevalencia de demencia en personas con un diagnóstico de TEA, comparándolos con la población general. Para ello, los autores revisaron datos enlazados de Medicaid y Medicare de más de 114 000 personas con TEA mayores de 30 años, seguidas entre 2014 y 2016. El estudio distingue entre personas con TEA sin discapacidad intelectual y aquellas con ambas condiciones. Los resultados indican que la demencia aparece con más frecuencia en personas con autismo. Aproximadamente un 8% de los adultos con autismo presentan este diagnóstico, una cifra notablemente mayor que en quienes no tienen este trastorno ( J AMA Network ). Además, este porcentaje aumenta de forma muy marcada con la edad. En las personas mayores de 65 años, la prevalencia supera el 30 %. El riesgo aún es más alto cuando el autismo se acompaña de discapacidad intelectual. El estudio también muestra que la demencia puede aparecer antes, a menudo antes de los 65 años, y que factores como la depresión o enfermedades cardiovasculares aumentan esa probabilidad. En conjunto, la investigación sugiere que el autismo no protege frente al deterioro cognitivo con la edad, sino que puede implicar una mayor vulnerabilidad, lo que plantea la necesidad de mejorar la atención y planificación de cuidados en esta población. Los autores advierten de varias limitaciones, como el uso de datos administrativos y la ausencia de evaluaciones clínicas directas. Aun así, concluyen que los hallazgos subrayan la necesidad de preparar los sistemas sanitarios para atender a una población con TEA que envejece y tiene mayor riesgo de demencia. Comentado en Psychiatric Times .

Artículo a propósito de un caso que cuenta la historia de una mujer de 39 años con depresión mayor y ansiedad que retomó el tratamiento con bupropión, un antidepresivo que ya le había funcionado bien en el pasado. Comenzó con una dosis baja, que se fue aumentando con el tiempo para mejorar sus síntomas depresivos. Al subir la dosis a 450 mg diarios, apareció un zumbido constante en ambos oídos, especialmente molesto en silencio y por la noche. No había otros cambios en su vida ni tomaba otros fármacos, por lo que se sospechó que el bupropión era la causa. Ante esta situación, su psiquiatra decidió reducir la dosis. Con el descenso a 300 mg diarios, el zumbido fue disminuyendo poco a poco hasta volverse ocasional y tolerable, sin desaparecer del todo. A pesar de que se le ofreció cambiar de antidepresivo para eliminar el síntoma, la paciente prefirió continuar con bupropión porque seguía ayudándole de forma clara con la depresión. Las revisiones médicas y auditivas no mostraron alteraciones, y otros especialistas coincidieron en el diagnóstico de tinnitus inducido por el fármaco. El artículo concluye que el tinnitus puede ser un efecto secundario del bupropión relacionado con la dosis y, en muchos casos, reversible. Destaca la importancia de ajustar la dosis y valorar junto al paciente el equilibrio entre beneficios y efectos adversos, así como vigilar el impacto del tinnitus en la salud mental. Comentado en Psychiatric Times

El texto plantea una pregunta incómoda pero necesaria: si sabemos que los hombres mueren más por suicidio, ¿por qué seguimos actuando como si todos tuvieran el mismo riesgo? En la mayoría de países, también en España, los hombres se suicidan mucho más que las mujeres, pero las políticas de prevención apenas tienen en cuenta esa diferencia. No es un problema de falta de datos, sino de decisiones culturales y políticas. Se suele repetir que los hombres no piden ayuda, aunque los datos muestran que muchos sí contactan con el sistema sanitario o social antes de morir, pero su sufrimiento no es reconocido. El problemas es que ese malestar suele expresarse de forma indirecta, a través de irritabilidad, consumo de sustancias, aislamiento, conductas de riesgo, señales que a menudo no se reconocen como alarma y pasan desapercibidas. El problema no es solo clínico, sino cultural. Ligado a un modelo de masculinidad, muchos hombres han aprendido que deben ser fuertes, autosuficientes y no mostrarse vulnerables. El valor personal se focaliza en al trabajo, el control y el éxito. Cuando se pierde el trabajo, una relación o la salud, no solo se pierde algo concreto, sino también su identidad, Cuando esos pilares se derrumban, aparece la vergüenza y la sensación de fracaso La prevención eficaz exige reconocer esta vulnerabilidad específica, adaptar la atención, revisar los sesgos y cambiar modelos culturales. No hacerlo implica seguir perdiendo vidas que podrían salvarse.

El artículo recorre la historia del tratamiento de la ansiedad como si fuera un largo viaje que acompaña a la humanidad desde la Antigüedad hasta hoy. Comienza en la Antigüedad clásica, donde médicos y filósofos griegos entendían la ansiedad como un desequilibrio entre cuerpo y mente. Se trataba con dieta, ejercicio, plantas medicinales y reflexión filosófica, buscando restaurar la armonía interior Durante la Edad Media y la Edad Moderna, esa visión médica convivió con interpretaciones religiosas y morales. La ansiedad podía verse como un sufrimiento espiritual o como un desequilibrio de los humores, y los tratamientos combinaban rezos, disciplina, consejos éticos y prácticas médicas de la época. Más adelante, con el avance de la medicina científica, surgieron explicaciones basadas en los nervios, la fisiología y, finalmente, la psiquiatría moderna En los siglos XX y XXI, aparecieron clasificaciones más precisas y los tratamientos farmacológicos actuales, como benzodiacepinas y antidepresivos, junto con terapias psicológicas como la cognitivo-conductual. En la actualidad, la ansiedad se aborda desde un modelo integrado que une fármacos, psicoterapia y factores sociales y culturales. La conclusión es que la historia de tratar la ansiedad no es una sucesión de reemplazos, sino una acumulación de saberes. La forma moderna de tratar la ansiedad recoge ideas antiguas y las combina con el conocimiento científico, mostrando que la ansiedad es, a la vez, un problema clínico y una experiencia profundamente humana.

Revisión narrativa que tiene como objetivo sintetizar la evidencia actual sobre la presentación en adultos y los trastornos concomitantes, examinar las barreras para la identificación y proponer un marco de desarrollo, dimensional y contextual para la evaluación y formulación psiquiátrica. El artículo reflexiona sobre cómo el autismo en adultos sigue siendo poco reconocido en la práctica psiquiátrica. Durante muchos años, el autismo se ha considerado sobre todo un trastorno infantil, lo que ha llevado a que muchos adultos pasen desapercibidos o reciban diagnósticos equivocados. El trabajo explica que, en la edad adulta, el autismo puede presentarse de formas más sutiles, especialmente en personas con buen rendimiento intelectual o con gran capacidad para adaptarse socialmente. Uno de los problemas centrales es la confusión entre rasgos autistas y síntomas de otros trastornos psiquiátricos, como la ansiedad, la depresión o los trastornos de la personalidad. Además, muchas personas aprenden desde jóvenes a “camuflar” sus dificultades, lo que dificulta aún más el reconocimiento clínico. Esto es especialmente frecuente en mujeres, cuyos perfiles suelen alejarse del estereotipo clásico del autismo. El artículo subraya que la falta de diagnóstico adecuado tiene consecuencias importantes: tratamientos poco ajustados, sensación de incomprensión y mayor sufrimiento psicológico. Por ello, los autores destacan la necesidad de que los psiquiatras de adultos integren una mirada más amplia, tengan en cuenta la historia evolutiva del paciente y conozcan mejor las manifestaciones del autismo en la edad adulta. Reconocer el autismo a tiempo puede mejorar notablemente la atención clínica y la calidad de vida de estas personas. ( Cureus )

El artículo presenta una revisión narrativa sobre cómo manejar la depresión resistente al tratamiento , un problema frecuente y complejo en la práctica clínica. Se considera resistente cuando una persona con depresión mayor no logra una mejoría clara tras probar, de forma adecuada, al menos dos antidepresivos distintos. Esta situación suele ir acompañada de síntomas persistentes, deterioro funcional, peor calidad de vida y un mayor uso de los servicios sanitarios. El texto recorre primero las estrategias clásicas , como cambiar de antidepresivo o combinarlos, y las técnicas de potenciación , por ejemplo añadiendo otros fármacos para reforzar el efecto del tratamiento principal. A partir de ahí, el artículo describe opciones más recientes que han ampliado el abanico terapéutico. Entre ellas destacan la ketamina y la esketamina , que pueden producir una mejoría rápida en algunos pacientes, y las distintas formas de neuromodulación . En este grupo se incluyen tratamientos ya conocidos como la terapia electroconvulsiva, junto con técnicas menos invasivas como la estimulación magnética transcraneal y otros métodos en desarrollo. Las intervenciones neuromoduladoras analizadas incluyen la terapia electroconvulsiva (TEC), la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) y modalidades innovadoras como la estimulación de ráfaga theta (ERT), la estimulación transcraneal de corriente continua (ETCC), la estimulación del nervio vago (ENV) y la estimulación cerebral profunda (ECP). Las terapias emergentes, incluidos los tratamientos asistidos con psicodélicos, también se consideran posibles direcciones futuras en el manejo de la DRT. Si bien las terapias convencionales siguen siendo fundamentales para el manejo de la enfermedad, las nuevas modalidades de tratamiento han ampliado las opciones disponibles, especialmente para pacientes con síntomas graves o persistentes. No obstante, persisten limitaciones importantes, como el costo, la accesibilidad, la duración de la respuesta y la incertidumbre respecto a los resultados a largo plazo y los efectos secundarios.



