El estudio analiza la relación entre el trastorno bipolar (TB) y la responsabilidad penal en España, a partir de una revisión sistemática y retrospectiva de 182 sentencias judiciales dictadas entre 2019 y 2024 en las que estaba presente sintomatología maníaca. El objetivo fue caracterizar las variables sociodemográficas, clínicas y judiciales de las personas implicadas y conocer cómo influye el trastorno en la valoración de la imputabilidad.
La mayoría de los acusados eran hombres (81,9%) y presentaban una importante situación de aislamiento social: el 76,9% carecía de apoyo familiar. Aunque el 69,2% tenía un diagnóstico previo de trastorno bipolar, en el momento de cometer el delito el 61,5% no recibía tratamiento farmacológico y el 64,3% no mantenía seguimiento psiquiátrico. Además, casi dos tercios tenían antecedentes penales.
Desde el punto de vista judicial, los resultados más frecuentes fueron la desestimación de recursos (37,4%) y las penas de prisión (28,6%). El tratamiento farmacológico impuesto judicialmente apareció únicamente en el 6,6% de los casos, mientras que el trastorno bipolar fue considerado eximente completa de responsabilidad penal solo en el 3,3%.
Los autores relacionan la implicación delictiva con la vulnerabilidad social y la falta de adherencia terapéutica, y subrayan la necesidad de protocolos forenses estandarizados y mayor formación interdisciplinar, para que las decisiones judiciales sean clínicamente adecuadas y proporcionales al estado mental del acusado. (sciencedirect.com)

