El artículo analiza la especial vulnerabilidad de las personas con psicosis frente a la explotación y las estafas, un problema que se ha intensificado con el desarrollo de internet, las criptomonedas y la inteligencia artificial. Las personas con trastornos psicóticos presentan un riesgo de victimización entre 4 y 6 veces superior al de la población general, y aproximadamente una de cada cinco sufre algún tipo de victimización cada año.

Dos casos clínicos muestran cómo estas situaciones pueden integrarse en la propia psicopatología. Una paciente con esquizofrenia mantenía durante años contacto con una supuesta médium que reforzaba sus ideas delirantes y le solicitaba dinero. Otro paciente se involucraba repetidamente en falsas oportunidades laborales y negocios con criptomonedas, hasta incorporar estas experiencias a sus delirios de riqueza y persecución.

Los déficits de atención, memoria de trabajo, funcionamiento ejecutivo y cognición social, junto con la soledad y el deseo de autonomía, pueden dificultar la identificación del engaño. Las nuevas estafas —deepfakes, clonación de voz, falsos empleos, inversiones fraudulentas o relaciones sentimentales manipuladoras— incrementan todavía más el riesgo.

Los autores recomiendan que los clínicos pregunten rutinariamente por posibles solicitudes de dinero, criptomonedas, tarjetas regalo o pagos, así como por relaciones exclusivamente online. La intervención debe ser prudente y compasiva, evitando confrontaciones bruscas que puedan aumentar la paranoia. La psicoeducación, la colaboración familiar respetando la autonomía y una planificación conjunta de seguridad pueden reducir los daños y prevenir nuevas descompensaciones. (Psychiatric Times)