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Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo, publicado en Psychiatric News, expone una creciente preocupación debido a que cada vez hay más pruebas que vinculan el uso de gabapentina con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia . A pesar de que las prescripciones de este fármaco se han duplicado en los últimos años, investigaciones actuales sugieren que su perfil de seguridad neurológica requiere una reevaluación exhaustiva. Se comenta el estudio de la Universidad Case Western Reserve (Cleveland, Ohio, USA) : en pacientes con dolor lumbar crónico que recibieron seis o más prescripciones de gabapentina, se observó un incremento del 29% en el riesgo de demencia y un alarmante 85% en el riesgo de deterioro cognitivo leve, en los 10 años siguientes. El aumento del riesgo no se limitó a la población geriátrica; los adultos de entre 35 y 49 años presentaron más del doble de riesgo de demencia y el triple de riesgo de deterioro cognitivo leve en comparación con aquellos que no consumían el fármaco. En un estudio retrospectivo publicado en Frontiers in Pharmacology en 2022, Oh y sus colegas, hallaron que los usuarios de gabapentina tienen entre 1.5 y 1.9 veces más probabilidades de manifestar declive cognitivo tras solo un año de tratamiento. El mecanismo subyacente propuesto se relaciona con la unión del fármaco a las subunidades de los canales de calcio que regulan la señalización neuronal, lo que podría alterar la sinaptogénesis o la plasticidad cerebral, aunque los procesos exactos aún están bajo investigación. En conclusión, el artículo hace un llamado a la precaución clínica. Ante la evidencia de riesgos elevados tanto en poblaciones jóvenes como mayores, se insta a los profesionales de la salud a sopesar cuidadosamente los beneficios terapéuticos de la gabapentina frente a sus potenciales efectos adversos en la integridad cognitiva de los pacientes.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
El artículo explora la posibilidad de que los antidepresivos ISRS reduzcan la intensidad del amor romántico. Para examinar esta hipótesis, los investigadores recurrieron a una amplia base de datos, el Romantic Love Survey 2022, que recoge experiencias de miles de personas enamoradas. A partir de esa fuente, seleccionaron a 810 jóvenes de 33 países, todos ellos en las primeras etapas del enamoramiento y con puntuaciones muy altas en una escala diseñada para medir la pasión amorosa. El estudio buscaba una respuesta sencilla: ¿tomar ISRS afecta al modo en que una persona vive el amor? Para ello, analizó si quienes estaban tomando estos medicamentos diferían de quienes no lo hacían en aspectos como la intensidad del amor, la frecuencia con que pensaban en su pareja, el compromiso emocional o la actividad sexual. También se tuvieron en cuenta variables como el sexo biológico y la presencia de problemas de salud mental. Los resultados no encontraron ninguna relación entre el uso de ISRS y los rasgos fundamentales del amor romántico: La intensidad del enamoramiento, la presencia de pensamientos obsesivos acerca de la persona amada (porcentaje de horas de vigilia), el compromiso y la frecuencia sexual parecían mantenerse igual, independientemente del tratamiento con antidepresivos. Solo dos factores —ser hombre o mujer y el padecimiento de problemas de salud mental— se relacionaron con el uso de ISRS, algo esperable dado su patrón de prescripción clínica. El artículo sitúa estos hallazgos dentro de un debate más amplio sobre la biología del amor. Frente a las teorías que atribuían el enamoramiento a un único sistema basado en la serotonina, los autores subrayan que hoy se sabe que intervienen numerosos mecanismos biológicos. Por eso, que los ISRS no alteren la experiencia de amar resulta coherente con la ciencia actual. Como conclusión práctica, el estudio ofrece un mensaje tranquilizador: tomar ISRS no “apaga” el amor. Esta evidencia puede ayudar a reducir el temor de quienes necesitan tratamiento, pero dudan por miedo a perder la intensidad emocional de sus relaciones.
Por Alfredo Calcedo 20 de febrero de 2026
La evidencia que vincula el café y el té con la salud cognitiva sigue sin ser concluyente y la mayoría de los estudios no logran diferenciar el café con cafeína del descafeinado. El objetivo de este estudio es investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva. Resultados: En este estudio de cohorte prospectivo de 131 821 personas de dos cohortes con un seguimiento de hasta 43 años, se documentaron 11 033 casos de demencia. Un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia. El consumo de café descafeinado no se asoció significativamente con el riesgo de demencia. Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con la ingesta de aproximadamente 2 a 3 tazas por día de café con cafeína o 1 a 2 tazas por día de té. Conclusiones y relevancia Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.
Por Alfredo Calcedo 19 de febrero de 2026
El informe del Plan Nacional Sobre Drogas de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES) de 2025 revela una tendencia ascendente que suscita una profunda preocupación en el ámbito de la salud pública. Los datos reflejan que la participación de los jóvenes en juegos de azar, tanto en entornos digitales como físicos, ha experimentado un repunte significativo tras el periodo de observación anterior. Durante el año 2025, el 13% de los estudiantes de secundaria participaron en modalidades de juego on-line, mientras que un 20,9% optó por el formato presencial. Estas cifras representan incrementos del 2,3% y 2,2% respectivamente en comparación con el año 2023. El fenómeno es predominantemente masculino. En la modalidad online, el 20,7% de los varones reportó actividad frente a un escaso 5,3% de las mujeres; de manera análoga, en el juego presencial, la incidencia masculina alcanzó el 29,5%, superando ampliamente el 12,3% registrado en la población femenina. Más allá de la mera participación, el estudio advierte sobre la preocupante intensificación del "juego problemático", cuya prevalencia entre los varones se elevó del 6% en 2023 al 8,4% en 2025. Las preferencias también presentan una especialización de género: mientras que los varones suelen decantarse por la ruleta y las apuestas deportivas, las mujeres muestran una mayor inclinación hacia el bingo. En conclusión, los hallazgos subrayan la necesidad urgente de fortalecer las políticas de prevención y regulación, dado que el juego de azar se consolida como un riesgo creciente para la juventud española, especialmente para los varones, quienes presentan patrones de conducta más vulnerables hacia la ludopatía.
Por Alfredo Calcedo 19 de febrero de 2026
Las Comisiones Reales (Australia) sobre los sectores de atención a personas mayores y personas con discapacidad revelaron importantes preocupaciones acerca del uso inapropiado de medicamentos psicotrópicos como restricción química en personas con discapacidad o deterioro cognitivo. En respuesta, la Comisión Australiana de Seguridad y Calidad en la Atención Sanitaria desarrolló el Estándar de Medicamentos Psicotrópicos en la Atención Clínica de Discapacidad o Deterioro Cognitivo (el Estándar), con el objetivo de orientar el uso de psicotrópicos y garantizar las mejores prácticas en el apoyo a las personas con discapacidad o deterioro cognitivo . Este artículo ofrece una visión general del Estándar y su aplicación en los sectores de la atención a personas mayores y la discapacidad. La Norma promueve la atención centrada en la persona y prioriza la evaluación exhaustiva, las estrategias sin medicación y el desarrollo de planes individuales de apoyo conductual antes de considerar el uso de psicofármacos. Anima a los servicios de salud a contar con políticas claras sobre el uso de psicofármacos, incluyendo la necesidad de documentar las estrategias sin medicación ensayadas antes de su uso y de supervisar la eficacia de cualquier psicofármaco prescrito. El consentimiento informado es un requisito reglamentario previo al uso de psicofármacos como práctica restrictiva. La Norma hace hincapié en la claridad de los objetivos terapéuticos, la transferencia clínica durante las transiciones de atención, la revisión y la desprescripción periódicas de psicofármacos para minimizar los daños, especialmente en casos de uso prolongado y polifarmacia con psicofármacos.
Por Alfredo Calcedo 19 de febrero de 2026
El artículo aborda la complejidad terminológica y los desafíos clínicos asociados al uso de fármacos psicotrópicos en poblaciones vulnerables. Pretende clarificar qué constituye un psicotrópico, dado que definiciones excesivamente amplias —como aquellas que incluyen cualquier sustancia que afecte la mente o el comportamiento— podrían abarcar erróneamente desde analgésicos hasta antihipertensivos. El autor expone que, si bien la OMS define estos fármacos por su efecto primario en el sistema nervioso central; en el contexto de la atención a la vejez y la discapacidad existe una tendencia a equipararlos con el término "restricción química ". Este fenómeno ocurre principalmente cuando los medicamentos se emplean para gestionar comportamientos preocupantes en pacientes con demencia o discapacidades cognitivas, en lugar de tratar una patología psiquiátrica diagnosticada. El artículo subraya que las clases farmacológicas más relevantes bajo este escrutinio son los antipsicóticos, antidepresivos y ansiolíticos/hipnóticos. El artículo advierte sobre la particular vulnerabilidad de los adultos mayores a los efectos adversos, tales como el delirio, las caídas y los cambios metabólicos. Se enfatiza que el objetivo de las nuevas normativas y estándares de cuidado no es prohibir estos fármacos, sino asegurar que su prescripción sea juiciosa, documentada y sujeta a revisiones periódicas. En conclusión, el artículo aboga por una precisión diagnóstica y una distinción clara entre el uso terapéutico legítimo y las prácticas restrictivas. La narrativa científica sugiere que, para mejorar la calidad de vida en el cuidado de la discapacidad y la vejez, es imperativo priorizar intervenciones no farmacológicas y mantener una vigilancia estricta sobre la polifarmacia psicotrópica, mitigando así riesgos innecesarios en pacientes cuya capacidad de comunicación suele estar comprometida.
Por Alfredo Calcedo 18 de febrero de 2026
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno común del neurodesarrollo que se caracteriza por falta de atención, hiperactividad o impulsividad. Afecta a entre el 3 y el 5 % de los adultos. Las principales farmacoterapias para adultos con TDAH incluyen psicoestimulantes, como metilfenidato y anfetaminas (dexanfetamina y lisdexanfetamina), y no psicoestimulantes como atomoxetina. En Australia, la elegibilidad para recibir subsidios bajo el Plan de Beneficios Farmacéuticos varía dependiendo de si al paciente se le diagnosticó TDAH durante la infancia o la edad adulta. Las personas a las que se les prescriben medicamentos para el TDAH deben ser monitoreadas para detectar efectos adversos tanto físicos (por ejemplo, síntomas cardíacos, cambios de apetito, convulsiones) como psiquiátricos (por ejemplo, alteraciones del estado de ánimo, ansiedad, psicosis). Si bien el tratamiento farmacológico es eficaz para los adultos con TDAH, debe integrarse en un enfoque multidisciplinario más amplio que también incluya estrategias no farmacológicas, como terapias psicológicas y apoyo de salud aliado.
Por Alfredo Calcedo 18 de febrero de 2026
Tradicionalmente, las neurociencias han conceptualizado al hipocampo como el arquitecto de un mapa cognitivo estático, encargado de la navegación espacial y la memoria episódica. Sin embargo, el estudio liderado por Mohammad Yaghoubi y sus colaboradores desafía esta noción, proponiendo que e l hipocampo no solo registra el "dónde", sino que evoluciona para anticipar el "qué sucederá después" . A medida que un resultado se vuelve previsible, las neuronas comienzan a activarse antes de que este se produzca. No es un modelo estático, sino que se actualiza día a día. Para observar este fenómeno, el equipo analizó la actividad cerebral de ratones sometidos a tareas repetitivas con recompensa. Mediante técnicas avanzadas de imagen, capaces de seguir las mismas neuronas durante semanas , detectaron que el pico de activación se desplazaba progresivamente hacia momentos anteriores a la obtención del premio. Este tipo de aprendizaje recuerda al condicionamiento clásico descrito por Pavlov, aunque con una complejidad mayor. El hipocampo no se limita a asociar estímulos simples, sino que utiliza memoria, contexto y experiencia para anticipar lo que va a ocurrir a continuación y ajustar la conducta de forma automática. En conclusión, el artículo establece que la representación hipocampal es inherentemente dinámica; se actualiza mediante errores de predicción para transformar simples recuerdos espaciales en potentes herramientas de anticipación. Este cambio de paradigma no solo redefine nuestra comprensión de la memoria, sino que abre nuevas vías para entender trastornos donde la toma de decisiones y el aprendizaje predictivo se ven comprometidos, como en las etapas tempranas del Alzheimer. Comentado en ElConfidencial
Por Alfredo Calcedo 18 de febrero de 2026
Este estudio analizó si la vacuna recombinante contra el herpes zóster (RZV) ayuda a reducir el riesgo de demencia en personas mayores. Para ello, los investigadores estudiaron a más de 329,000 personas en el sur de California, todos mayores de 65 años. El grupo se dividió en dos: 65,800 personas que recibieron las dos dosis de la vacuna y 263,200 personas no vacunadas que sirvieron como grupo de comparación. Tras seguir su evolución, los resultados mostraron que quienes completaron el esquema de vacunación tuvieron un 51% menos de riesgo de desarrollar demencia. La reducción del riesgo fue consistente en diferentes edades y grupos étnicos o raciales. Aunque el beneficio se observó en ambos sexos, la reducción del riesgo fue más fuerte en las mujeres que en los hombres. Para asegurar que los resultados no se debieran simplemente a que las personas que se vacunan suelen ser más sanas, compararon la vacuna del herpes con la de la difteria y el tétanos (Tdap). Incluso así, la vacuna contra el herpes mostró una protección superior. En conclusión, el estudio confirma que la vacunación con dos dosis de RZV está vinculada a una disminución significativa en la aparición de demencia.
Por Alfredo Calcedo 17 de febrero de 2026
La inteligencia artificial (IA) ha trascendido el debate técnico para posicionarse como una amenaza estructural al bienestar psíquico. A diferencia de revoluciones industriales previas, la IA no solo automatiza tareas mecánicas, sino que usurpa funciones cognitivas —razonamiento, lenguaje y resolución de problemas— consideradas hasta ahora exclusivas del ser humano. El discurso público sobre este riesgo se ha centrado principalmente en la economía: productividad, eficiencia y sustitución de ingresos. Desde una perspectiva psiquiátrica, sin embargo, este encuadre es lamentablemente insuficiente. El trabajo no es simplemente un mecanismo para ganarse la vida, sino una organización central para la vida psicológica adulta. Por tanto, la pérdida masiva de empleos representa no solo un desafío para el mercado laboral, sino un riesgo profundo para la salud mental, para el que tanto los clínicos como las instituciones no están preparado . El trabajo como organizador de la psique Desde una perspectiva psiquiátrica, el empleo constituye el eje organizador de la vida adulta. No es solo un medio de subsistencia, sino el mecanismo fundamental para mantener el contacto con la realidad, estructurar el tiempo y consolidar la identidad social. La actividad productiva vincula al individuo con un propósito compartido, fomentando la autorregulación y el sentido de pertenencia. Por el contrario, la desvinculación laboral involuntaria se asocia con resultados negativos —y a menudo graves— en la salud mental y física. La literatura clínica vincula el desempleo con un incremento en las tasas de depresión, ansiedad, síntomas psicosomáticos y conductas autolíticas. La pérdida del rol profesional desencadena respuestas de estrés agudo que, de no intervenirse, erosionan la integridad neurobiológica del sujeto, particularmente en los sistemas dopaminérgicos que regulan la motivación. La sustitución por ingresos es psicológicamente insuficiente El texto advierte que propuestas como la Renta Básica Universal son paliativos económicos insuficientes. Aunque mitigan la privación material, no logran sustituir las necesidades humanas de placer, creatividad, relaciones sociales, maestría, dignidad y reconocimiento, además de dar estructura y estados de flujo. El bienestar psicológico depende de la comboionación esfuerzo-recompensa; cuando este vínculo se fractura permanentemente, la iniciativa y el compromiso prosocial se deterioran. La compensación económica por sí sola no puede sustituir la arquitectura psicológica que proporciona el trabajo. Implicaciones clínicas para los psiquiatras Varios principios rectores pueden ayudar a los clínicos a responder eficazmente a los pacientes que experimentan este problema: Tratar la pérdida de empleo como un problema basado en la realidad : Validar el desempleo como un problema basado en la realidad y no solo como un conjunto de síntomas médicos. Reconstruir estructura y propósito: Reconstruir la estructura diaria del paciente, buscando fuentes alternativas de propósito que emulen los beneficios del empleo. Reconocer los límites de la atención clínica: La psicoterapia y la medicación pueden mitigar el sufrimiento, pero no pueden resolver la ausencia subyacente de una participación regular en actividades productivas y significativas, ni la variedad de problemas que surgen a causa de esta pérdida. Normalizar la angustia y evitar la medicalización: Las respuestas emocionales a la pérdida de empleo suelen representar reacciones esperadas ante amenazas reales al bienestar económico y social. La sobremedicalización es muy común y corre el riesgo de ocultar el verdadero problema. Hacia una respuesta clínica y social En última instancia, el desafío para la sociedad post-IA no es simplemente la distribución de riqueza, sino la reinvención de la actividad productiva. Si la IA finalmente reduce la necesidad de trabajo humano, la tarea que tenemos ante nosotros no es simplemente distribuir recursos, sino repensar cómo se organiza la actividad productiva. La salud psicológica humana depende del compromiso, la agencia y la contribución. Por tanto, cualquier sistema futuro debe crear oportunidades para que los individuos ejerzan estas capacidades y preserven la relación trabajo-recompensa, independientemente de si la actividad laboral está impulsada por la necesidad económica.
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