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Las personas con daño cerebral adquirido viven una auténtica carrera contra el tiempo, donde una atención temprana y especializada puede marcar la diferencia entre recuperar la vida o quedar con secuelas permanentes. Sin embargo, el sistema sanitario no siempre responde con eficacia, dejando a muchos pacientes en tratamientos largos e insuficientes. A partir de una reciente sentencia, se explica que cuando la atención ofrecida no funciona, acudir a la sanidad privada no es un capricho, sino una decisión razonable. En estos casos, la justicia reconoce el derecho a reclamar el reintegro de los gastos, entendiendo la “urgencia vital” no solo como riesgo de muerte, sino también como riesgo de deterioro grave de la calidad de vida. [ neurolegal.es ], [ iberley.es ] El texto concluye que esta vía legal representa una oportunidad importante para los afectados: defender su derecho a tratamientos eficaces y no resignarse ante las limitaciones del sistema.

El artículo presenta al litio como el “rey” histórico en el tratamiento del trastorno bipolar. Los autores explican que, aunque han aparecido muchos medicamentos nuevos, ninguno ha logrado sustituir realmente al litio en eficacia. El litio sigue siendo el único capaz no solo de tratar episodios de manía y depresión, sino también de prevenir recaídas a largo plazo. Por eso lo consideran un auténtico estabilizador del estado de ánimo. El litio es un medicamento antiguo que ha sobrevivido a décadas de críticas, dudas y competencia farmacológica. Aun así, los autores lamentan que su uso haya disminuido en la práctica clínica actual. Consideran sorprendente que muchos psiquiatras recurran menos a él, pese a la abundante evidencia científica acumulada durante más de setenta años. También destacan que el litio posee propiedades especiales más allá de estabilizar el ánimo, como efectos antisuicidas y neuroprotectores. Reconocen que existen preocupaciones sobre su seguridad y la necesidad de controles médicos, pero sostienen que, utilizado con criterio y seguimiento adecuado, sus beneficios continúan siendo extraordinarios. En definitiva, el artículo defiende que el litio sigue siendo una herramienta esencial en psiquiatría y merece recuperar el lugar central que tuvo durante décadas. ( Cambridge University Press & Assessment )

El artículo analiza de forma crítica la sentencia de la Audiencia Nacional que absolvió a Yassine Kanjaa por el asesinato del sacristán Diego Valencia en Algeciras, al considerar que sufría una grave alteración psiquiátrica. El autor, el magistrado jubilado Manuel Gutiérrez Luna, expresa sus dudas sobre algunos razonamientos de la resolución judicial y plantea varias contradicciones que, en su opinión, deberían revisarse en instancias superiores. El texto explica que los informes psiquiátricos coincidían en que Kanjaa padecía un cuadro psicótico, probablemente esquizofrénico, aunque algunos especialistas señalaban que todavía conservaba cierta capacidad para comprender y decidir sus actos. Ante esa incertidumbre, el tribunal aplicó el principio “in dubio pro reo”, favoreciendo al acusado. Aun así, se ordenó su internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario durante un máximo de 30 años. El autor considera llamativo que la sentencia reconozca comportamientos aparentemente planificados, como esconder el machete o apagar el móvil para no ser localizado, y al mismo tiempo concluya que tenía anulada su capacidad de decisión. También cuestiona que se apreciara alevosía en el asesinato mientras se afirmaba que el acusado carecía totalmente de control sobre sus actos. Además, critica que no se calificaran los hechos como terrorismo y lamenta que el Estado no haya sido declarado responsable civil pese a que existía una orden previa de expulsión contra el agresor. El artículo concluye defendiendo que el caso todavía deja importantes debates jurídicos abiertos. ( Confilegal )

Como ya publicamos el 6 de mayo en nuestra web , España ha publicado un informe técnico que concluye que la homeopatía carece de eficacia en todas las patologías analizadas. Sin embargo, Suiza mantiene su financiación pública a través del seguro médico obligatorio. La Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) suiza considera que el estudio español no justifica revisar su política, basada principalmente en el respaldo ciudadano obtenido en un referéndum de 2009, donde el 67 % apoyó incluir medicinas complementarias en el sistema sanitario. Actualmente, el seguro cubre homeopatía, acupuntura y otras terapias complementarias, siempre que sean aplicadas por médicos especialistas con formación adicional en terapias complementarias. Las autoridades suizas defienden esta exigencia como garantía de calidad y seguridad. Además, sostienen que el impacto económico es mínimo: estas prestaciones representan solo el 0,04 % del gasto sanitario total. Según la OFSP suiza, eliminar la homeopatía apenas reduciría costes, ya que la demanda continuaría y las consultas podrían seguir facturándose mediante tarifas médicas ordinarias.

El artículo describe el trastorno de pánico como una condición relativamente frecuente (1-4% de la población), marcada por episodios súbitos de miedo intenso acompañados de síntomas físicos como taquicardia, mareo o sensación de muerte inminente, y a menudo asociada a otros trastornos psiquiátricos, como la dependencia de sustancias y la depresión mayor. Este artículo de revisión examina los tratamientos farmacológicos, centrándose en los antidepresivos y las benzodiazepinas, pero también considerando los antipsicóticos y los anticonvulsivos. Se presenta una visión general de la historia de los antidepresivos y las benzodiazepinas en el tratamiento del trastorno de pánico y sus mecanismos de acción. A continuación, se presentan los resultados de un metaanálisis en red de una revisión Cochrane reciente y se contrastan con seis guías de tratamiento nacionales e internacionales vigentes. [cambridge.org ] Conclusiones El trastorno de pánico sigue siendo una afección psiquiátrica importante con una etiología compleja, alta comorbilidad y un impacto sustancial en la calidad de vida. Los ISRS son el tratamiento farmacológico de primera línea, debido a su equilibrio entre eficacia y tolerabilidad y la relativa ausencia de problemas prácticos que pueden ser problemáticos con otras clases de fármacos. Con un perfil similar, el IRSN venlafaxina se recomienda como opción de primera o, en el peor de los casos, de segunda línea en la mayoría de las guías. Los ATC y las BDZ demuestran buena eficacia, aunque con problemas de seguridad u otras consideraciones prácticas que afectan el entusiasmo por su uso. No se incluyen como opciones de primera línea en ninguna de las guías actuales examinadas, pero siguen siendo alternativas recomendadas, generalmente con excepciones. Los IMAO también son eficaces, pero las complejidades asociadas con su uso clínico hacen que, aunque la mayoría de las guías estén dispuestas a recomendarlos, no los incluyan más allá de la tercera línea. Un metaanálisis en red reciente confirma la eficacia de las clases de fármacos mencionadas, aunque la calidad de la evidencia varía. Es necesario continuar investigando para perfeccionar las estrategias de tratamiento, comprender mejor los efectos placebo y optimizar el manejo a largo plazo, minimizando al mismo tiempo los riesgos asociados con las opciones farmacológicas actuales

Esta revisión sintetiza la literatura sobre cómo los medicamentos comúnmente recetados —antihipertensivos, estatinas, antidepresivos, levotiroxina, inhibidores de la bomba de protones, inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 y metformina— afectan el sueño. Dado que muchos pacientes de atención primaria reportan problemas de sueño y más de la mitad de los adultos estadounidenses usan medicamentos recetados, comprender estos efectos es esencial. Los métodos incluyeron una búsqueda exhaustiva en PubMed de la última década utilizando términos relevantes relacionados con medicamentos y sueño. También se realizó una revisión de referencias adicionales relevantes. Nuestros hallazgos indican que los betabloqueantes a menudo se asocian con un aumento de la fatiga y la somnolencia, mientras que los diuréticos pueden beneficiar a los pacientes con apnea obstructiva del sueño, aunque con un mayor riesgo de nicturia. Las estatinas parecen tener un impacto mínimo en el sueño, si bien se reportan casos raros de insomnio o pesadillas. Los antidepresivos tienen efectos mixtos; algunos aumentan la somnolencia (trazodona, amitriptilina), mientras que otros se asocian con insomnio (bupropión) y pueden empeorar el síndrome de piernas inquietas (mirtazapina). La levotiroxina no altera significativamente el sueño, y su administración vespertina puede mejorar el control del hipotiroidismo. Se ha observado que los inhibidores de la bomba de protones mejoran la calidad del sueño en pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico. Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, como el sildenafil, pueden exacerbar la apnea obstructiva del sueño grave, por lo que se recomienda precaución. La metformina no parece interferir con el sueño, y algunos estudios sugieren un beneficio limitado. Los médicos deben considerar cuidadosamente los efectos de estos medicamentos para equilibrar los beneficios terapéuticos con los posibles efectos adversos relacionados con el sueño.

Revisión sobre la situación actual del autismo de alto funcionamiento (antiguamente síndrome de Asperger). Con la publicación de la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) en 2013, la prevalencia del autismo en Estados Unidos casi se duplicó, superando el 2 % de la población. Al reformular el diagnóstico, el DSM-5 unificó cuatro diagnósticos en uno solo: el trastorno del espectro autista. Estos cuatro diagnósticos compartían déficits en dos áreas principales: comportamientos o intereses restringidos y repetitivos, y dificultades en la comunicación social. Tres de ellos eran formas graves fácilmente reconocibles en la infancia. El cuarto, responsable de la mayor parte del aumento de la prevalencia, era el síndrome de Asperger o autismo de alto funcionamiento, que con frecuencia no se diagnostica hasta la edad adulta. Estos pacientes suelen tener un lenguaje fluido, una capacidad intelectual intacta y estrategias compensatorias muy desarrolladas, como el enmascaramiento social. El diagnóstico en la edad adulta se manifiesta en dificultades para mantener el empleo o las amistades, tanto platónicas como íntimas. Recibir un diagnóstico de TEA puede resultar terapéutico al ofrecer a los pacientes una explicación de su "diferencia" y una forma de contextualizar los desafíos sociales y conductuales que enfrentan. Maximizar la previsibilidad y la repetición, y minimizar la estimulación sensorial innecesaria en entornos educativos y laborales, puede hacer que estos sean más tolerables. Abordar las enfermedades físicas y psiquiátricas comórbidas es fundamental. Para los pacientes con TEA de alto funcionamiento, los desafíos que pueden ser más incapacitantes están relacionados con las dificultades sociales. El objetivo no debe ser "curar" el TEA ni eliminar sus manifestaciones por completo, sino mitigar el estrés, la ansiedad y el deterioro resultante mediante adaptaciones que mejoren el funcionamiento, reduzcan el aislamiento social y fomenten relaciones íntimas satisfactorias cuando se desee y sea posible.

El artículo explora un efecto poco esperado del metilfenidato, un fármaco conocido sobre todo por utilizarse en el tratamiento del TDAH y por su uso como potenciador cognitivo. Los investigadores quisieron averiguar si este medicamento no solo mejora la atención y la concentración, sino si también influye en el comportamiento moral (honestidad). Para ello realizaron un experimento doble ciego en adultos sanos, comparando metilfenidato, atomoxetina y placebo. (Springer Nature Link) Los participantes realizaron una tarea sencilla en la que podían mentir para ganar más dinero sin riesgo de ser descubiertos. El resultado fue llamativo: quienes recibieron metilfenidato hicieron trampas con mucha menos frecuencia que los que tomaron placebo. La reducción de la deshonestidad fue notable y no pudo explicarse simplemente por mejoras en la atención, cambios de humor o mayor impulsividad controlada. En cambio, la atomoxetina, otro medicamento relacionado con la atención, no mostró el mismo efecto claro. El estudio también mostró que la mayoría de las personas no intuían este posible efecto “moral” del metilfenidato. Los autores plantean que ciertos fármacos usados para mejorar el rendimiento podrían influir también en decisiones éticas y sociales, algo que abre un debate interesante sobre sus consecuencias más allá de la concentración y la productividad.

La FDA ha aprobado una ampliación del uso de los comprimidos de liberación prolongada de Auvelity (bromhidrato de dextrometorfano y clorhidrato de bupropión) para el tratamiento de la agitación asociada a la demencia por enfermedad de Alzheimer en adultos. Este fármaco es el primer tratamiento aprobado por la FDA para esta afección que no es un antipsicótico. La FDA aprobó inicialmente Auvelity en 2022 para el tratamiento del trastorno depresivo mayor en adultos. ( U.S. Food and Drug Administration ) La aprobación ha sido recibida como un avance importante porque ofrece una alternativa distinta a los antipsicóticos tradicionales. Expertos y asociaciones de Alzheimer destacan que la agitación suele ser una de las situaciones más difíciles para las familias y cuidadores, y con frecuencia precipita el ingreso en residencias o unidades especializadas. ( Alzheimer’s Association )

La depresión es una enfermedad común que afecta a personas de todas las sociedades del mundo. Afecta a jóvenes, ancianos y a personas de todas las edades, y por ello representa una enorme carga global. Si bien están surgiendo nuevas intervenciones y una comprensión más profunda de esta enfermedad, mejorar el uso de los tratamientos existentes es igualmente importante y podría ser una estrategia más eficiente y eficaz para abordar la depresión. Por lo tanto, es imperativo que mejoremos el diagnóstico de la depresión y su manejo clínico. Este artículo publicado en The Lancet presenta un seminario sobre depresión que incluye una amplia revisión sobre esta enfermedad. En este seminario, para abarcar las múltiples facetas de la depresión, los autores han recurrido a su propia experiencia, atención primaria de salud, enfermería, experiencia vivida y psicología y neurociencia y experiencia clínica, y se evaluó colectivamente la evidencia de fuentes primarias en relación con la depresión en adultos. A lo largo de este proceso, el seminario fue coproducido con la participación desde el inicio de un autor con experiencia vivida. Se han basado en guías internacionales publicadas recientemente y el análisis de la evidencia sobre la eficacia de varios tratamientos, incluidas las del Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Australia y Nueva.



