La nueva Guía para el diseño de protocolos contra el acoso y el ciberacoso, publicada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, pretende unificar criterios y actuaciones en los centros educativos. El documento apuesta por la prevención desde una cultura de paz, la detección temprana y la vigilancia de nuevos riesgos, como los discursos de odio o el uso de inteligencia artificial, diferenciando claramente el acoso del conflicto ordinario. Además, propone una intervención en siete fases basada en la protección del alumnado, la reparación del daño y el enfoque restaurativo.
La guía destaca también las consecuencias del acoso sobre la salud física y mental. Ante síntomas relacionados con estrés prolongado —insomnio, ansiedad, dolores gastrointestinales o migrañas— recomienda la derivación a Atención Primaria. En casos de depresión, ansiedad grave, ideación autolítica o trauma, establece la intervención de Salud Mental Infantil y Juvenil y la coordinación continuada entre profesionales sanitarios y centros educativos.
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