Ruido del tráfico rodado y riesgo de enfermedad de Parkinson

El ruido del tráfico podría ser algo más que una molestia cotidiana. Un amplio estudio danés investigó si la exposición residencial prolongada a este tipo de contaminación acústica se relacionaba con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson.

Los investigadores siguieron entre 2000 y 2017 a más de 3,1 millones de personas de 40 años o más. A partir de su historial completo de domicilios, calcularon el ruido acumulado durante diez años tanto en la fachada más expuesta de cada vivienda como en la más silenciosa. Durante el seguimiento se diagnosticaron 20.587 casos de Parkinson.

Los resultados mostraron que, a medida que aumentaba el ruido del tráfico, también se producía un pequeño incremento del riesgo de Parkinson. Esta asociación se mantuvo después de considerar factores personales y socioeconómicos, la contaminación atmosférica, las zonas verdes y, en una parte de la población, el tabaquismo y la actividad física.

Sin embargo, la distribución del ruido dentro de la vivienda parecía desempeñar un papel protector. Cuando existía una diferencia de al menos diez decibelios entre la fachada más ruidosa y la más tranquila, el riesgo disminuía, especialmente en viviendas expuestas a niveles superiores a 50 decibelios.

El estudio sugiere que el ruido del tráfico podría constituir un nuevo factor de riesgo para el Parkinson y que disponer de una fachada silenciosa ayudaría a reducir su impacto. (jamanetwork.com)

Biomarcadores para la predicción de la psicosis y la intervención temprana personalizada

La posibilidad de predecir quién desarrollará una psicosis sigue siendo uno de los grandes retos de la psiquiatría. Los criterios clínicos actuales permiten identificar a personas con un riesgo elevado, pero solo una minoría —entre el 10% y el 20%— presenta una transición a la psicosis durante los dos años siguientes. Esto significa que muchas podrían recibir intervenciones innecesarias.

La investigadora Kim Do propone avanzar hacia biomarcadores vinculados a mecanismos biológicos concretos. Factores de riesgo genéticos y ambientales durante el neurodesarrollo convergen para causar estrés oxidativo y neuroinflamación, disfunción mitocondrial, desregulación de la dopamina y otras reacciones patológicas. Por ejemplo, una persona con vulnerabilidad genética puede tener riesgo de desarrollar psicosis posteriormente si se expone a agresiones ambientales —infecciosas, traumáticas o psicosociales— durante el desarrollo cerebral. Esto produce estrés oxidativo, que afecta a las neuronas de parvalbúmina (fundamentales para la plasticidad cerebral), la mielina, la sincronización neuronal y las funciones cognitivas. Estas alteraciones afectarían especialmente a determinadas interneuronas cerebrales y en la coordinación de las redes neuronales implicadas en el funcionamiento cognitivo, afectivo y social.

Kim Do presentó investigaciones que demuestran que algunos tratamientos antioxidantes experimentales, especialmente la N-acetilcisteína (NAC), actúan directamente sobre los biomarcadores de microARN, lo que conlleva mejoras clínicas.

Manejo de la disfunción renal en pacientes con trastorno bipolar

Aunque el litio sigue siendo uno de los tratamientos más eficaces para el trastorno bipolar, su uso ha disminuido por el temor a que provoque enfermedad renal crónica. Sin embargo, los expertos recuerdan que las personas con trastorno bipolar presentan con frecuencia enfermedades metabólicas que también dañan el riñón. Algunos estudios incluso han encontrado un riesgo renal similar entre pacientes tratados con litio y con valproato.

Para reducir las complicaciones, se recomienda controlar al menos dos veces al año los niveles sanguíneos de litio y la creatinina. El riesgo renal aumenta con concentraciones más elevadas, por lo que suele buscarse un intervalo de 0,6 a 0,8 mmol/L, equilibrando eficacia y seguridad. La administración en una sola dosis diaria de liberación inmediata puede favorecer la recuperación renal entre tomas, aunque obliga a interpretar los análisis según la hora de la última dosis.

Cuando aparece deterioro renal, los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (SGLT2), como empagliflozina, la dapagliflozina y la canagliflozina podrían ofrecer protección. Estudios observacionales los relacionan con una mejor evolución del filtrado glomerular, menor necesidad de diálisis o trasplante y menor mortalidad. No obstante, pueden reducir los niveles de litio entre un 15% y un 20%, por lo que requieren vigilancia.

Los agonistas de GLP-1 también parecen prometedores, pero pueden aumentar el riesgo de toxicidad por litio y exigir reducciones importantes de la dosis. En conjunto, el mensaje es no abandonar automáticamente el litio, sino utilizarlo con seguimiento renal y farmacológico estrecho. (Psychiatry Online).

Clínicas de litio y poblaciones de alto riesgo con trastorno bipolar

El litio continúa siendo uno de los tratamientos más eficaces para el trastorno bipolar, tanto en la manía y la depresión como en la prevención de recaídas y del suicidio. Sin embargo, su prescripción ha disminuido, especialmente entre personas mayores, embarazadas o pacientes con enfermedad renal. Muchos de sus riesgos no son contraindicaciones absolutas, sino dificultades que pueden reducirse mediante dosis ajustadas, vigilancia estrecha y coordinación clínica.

Los autores proponen recuperar las clínicas especializadas en litio. Estos centros contarían con psiquiatras, enfermería, farmacia y especialistas en nefrología, geriatría, medicina interna u obstetricia. Un sistema compartido permitiría controlar los niveles de litio, la función renal y tiroidea, detectar interacciones farmacológicas y recordar a los pacientes sus análisis pendientes.

En las personas mayores, las concentraciones consideradas normales pueden producir toxicidad, alteraciones cognitivas o inestabilidad al caminar, por lo que se recomiendan niveles terapéuticos más bajos. En pacientes con deterioro renal resulta esencial utilizar la menor dosis eficaz, mantener una hidratación adecuada y vigilar los medicamentos que elevan el litio. Durante el embarazo, deben valorarse cuidadosamente los riesgos del tratamiento frente a los de una enfermedad bipolar no controlada.

Estas clínicas permitirían que pacientes vulnerables siguieran beneficiándose del litio sin renunciar a la seguridad. (psychiatryonline.org)

¿Son culpables los terapeutas del aumento de las rupturas de pareja?

Los problemas matrimoniales y de pareja son un motivo frecuente de consulta en la psicoterapia individual. Sin embargo, algunos terapeutas pueden realizar comentarios que, aun sin intención de causar daño, terminan debilitando la relación del paciente. Este estudio analizó la frecuencia de esas intervenciones y su posible relación con los resultados posteriores.

Nuestra mente ha evolucionado para sobrevivir, no para pensar racionalmente  

Resumen del artículo publicado en The Conversation sobre la toma de decisiones: La mente humana no evolucionó para buscar la verdad de forma imparcial, sino para sobrevivir y desenvolverse en un entorno complejo. Por eso utiliza sesgos o atajos mentales que permiten tomar decisiones rápidas con información limitada. Aunque estos mecanismos resultan adaptativos, también generan sesgos previsibles, como buscar datos que confirman nuestras ideas, exagerar ciertos riesgos o mantener opiniones pese a las pruebas contrarias. 

Además, el razonamiento parece haber evolucionado principalmente como una herramienta social. Razonamos para convencer, justificar nuestras decisiones, defender nuestras posiciones y evaluar los argumentos ajenos. Esto explica por qué detectamos con facilidad los errores de otros, pero nos cuesta reconocer los propios. 

Las creencias también se forman mediante la aprobación y el rechazo social. Desde niños interiorizamos normas, valores y categorías culturales que, con el tiempo, dejan de sentirse como ideas aprendidas y pasan a parecernos verdades naturales. Por ello, cambiar de opinión resulta difícil: las creencias están vinculadas con la identidad, la pertenencia y los afectos, no solo con la información. 

El pensamiento crítico no es, por tanto, automático. La racionalidad es una conquista cultural colectiva, sostenida por la ciencia, el debate abierto, la revisión de errores y las instituciones que permiten cuestionar creencias sin quedar excluidos del grupo. 

Sobre la abstinencia a psicofármacos

Artículo de opinión sobre el síndrome de retirada de psicofármacos de Adele Framer, científica y defensora del paciente, que lleva 20 años estudiando los síndromes de abstinencia de psicofármacos.

Adele Framer sostiene que el futuro de los estudios sobre la retirada de psicofármacos no depende tanto de descubrir teorías nuevas como de aplicar conocimientos que ya están disponibles. Tras dos décadas recogiendo testimonios de pacientes, defiende que la reducción de dosis puede provocar síndromes de abstinencia agudos o prolongados, a menudo confundidos con una recaída del trastorno original. La cronología de los síntomas, especialmente cuando aparecen tras disminuir o suspender el fármaco, debería ser una pieza central del diagnóstico.

La autora critica la terminología confusa, los ensayos basados en interrupciones bruscas y las pautas habituales de reducir la dosis a la mitad, saltarse tomas o abandonar el tratamiento en pocas semanas. Estas prácticas alteran los niveles del medicamento y pueden desencadenar síntomas físicos, emocionales y autonómicos. Frente a ello, propone una retirada gradual, flexible e individualizada, con reducciones cada vez menores y periodos suficientes de estabilización.

Framer reconoce que faltan grandes estudios clínicos, pero considera injustificado esperar pruebas perfectas antes de actuar. La experiencia clínica, los casos acumulados y los principios farmacológicos ya permiten avanzar. La clave sería escuchar al paciente, ajustar el ritmo según su respuesta y reforzar su confianza. Con una colaboración estrecha y una actitud positiva, la retirada dejaría de ser una experiencia temida y conflictiva para convertirse en una práctica clínica ordinaria y segura. (psychiatrymargins.com)